Nils Olgersson decidió que quería vivir en Dinamarca después de pasar allí un verano inolvidable y a pesar de que fue sueco y no danés lo que intentó estudiar durante sus años de universitario. Copenhague le embrujó, como sólo las ciudades más hermosas son capaces, y quiso fijar allí su residencia, a pocos pasos de Strøget, la columna vertebral de la capital danesa.

Sus aventuras son públicas desde agosto de 2007, cuando decide empezar a escribir el blog Nils blå världen (‘El mundo azul de Nils’). Lo que iban a ser cuatro crónicas desde Copenhague pronto se convirtió en una ventana al mundo desde la que compartir reflexiones y buena música, hacer amigos y, por qué no, admirar la belleza que esconden ciertos hombres del universo.

Muy a su pesar, no es chicos guapos de lo que vive Nils, sino de una revista que le permite, en muchas ocasiones, estar cerca y probar por sí mismo eso que llaman ‘darse la gran vida’. Escribir de hoteles de cinco estrellas, moda de alta gama, belleza premium o restaurantes de alto copete es su cometido diario, lo que está muy bien, pero, cuando se es un periodista vocacional como él, se echa de menos estar ahí donde esté la noticia. Es por eso que nació el segundo de los blogs de Nils: Noticias que quise escribir, en el que se hace un pequeño homenaje a los profesionales que hacen lo que él hubiera querido cubrir para un diario, una televisión o una radio.

¿Y qué se ve desde ese rincón que es el mundo de Nils? Sobre todo, ciudades, ya que no es hombre de campo. Donde esté el asfalto, que se quite lo demás. Su ventana es muy especial. Desde ella se ven luces de mil colores que, de noche, forman paisajes urbanos impresionantes. Tanto, que deben ser guardados en forma de fotolog, en este caso el de Nocturnia, donde es fácil sentirse atraído por la belleza de la noche de ciudades grandes, pequeñas, costeras, de montaña…

Pasen y curioseen lo que quieran. El rincón de Nils Olgersson está abierto las 24 horas, incluso hay un Twitter desde el que poder comprobarlo casi en directo. Pussar och krammar!